Psicología Perinatal: Desde la UBA al hospital público

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La cátedra de Psicología Perinatal, de la Facultad de psicología de la UBA, en un trabajo de extensión por más de 30 años, ha creado un campo específico de atención. A partir de la práctica hospitalaria en el Hospital Materno infantil Ana Goitia, se construyeron un marco teórico y herramientas clínicas que le son propias, validados y fundamentados en la investigación, que son replicados en distintas instituciones y se trasmiten en la formación académica. Este  conocimiento, publicado en libros y artículos junto a la experiencia profesional, han sido parte de una transferencia de tecnología y dispositivos de asistencia a través de la docencia, hacia el área de salud provincial y específicamente a un equipo de planta de salud mental perinatal.

Los comienzos

La historia de la cátedra de Psicología Perinatal de la Facultad de Psicología comienza en 1988 cuando se crea el Programa de Epidemiología Social y Psicología Comunitaria, en la ciudad de Avellaneda. La Dra. Alicia Oiberman es convocada, junto con otras profesionales[1], al hospital Materno Infantil Ana Goitia. Primero como subprograma de Extensión -Atención del niño pequeño y su familia- tuvo una primera pasantía de Extensión anual denominada Inserción del Psicólogo en un Hospital Materno Infantil (1993), inicialmente con la Prof. Haydee Echeverria como titular, luego ya a cargo de la Prof. Oiberman. Años más tarde, modificaciones del plan de estudios mediante, se convirtió en una Práctica Profesional y el subprograma pasó a ser un Programa de Extensión Universitaria.

Casi desde el inicio la propuesta convocante -un consultorio de primera infancia en el hospital- viró, ante la falta de demanda de los pediatras y neonatólogos, hacia la inserción directa en el servicio de Neonatología, abriendo así de manera insospechada, un camino que en la actualidad se consolida como Especialidad.

El hospital

La inserción del equipo de psicólogas de la UBA en el hospital tuvo desde el comienzo tres ejes: asistencia, docencia e investigación.  En lo asistencial, el pasaje del consultorio a Neonatología significó la convivencia cotidiana con profesionales de otras disciplinas en espacios comunes y acompañando a la guardia: la unidad de terapia intensiva neonatal, el office de los médicos, el sector de enfermería, las salas de internación conjunta: compartir pases de sala, ateneos, acompañar informes. La interdisciplina no sólo como un postulado teórico-práctico deseable, sino como ejercicio diario con sus desafíos y riquezas. La definición de paciente fue y es uno de los elementos clave en este diálogo, ya que para la medicina es uno: el bebé para Neonatología y la madre para Obstetricia. Para la Psicología Perinatal es la díada o binomio, aún con la focalización instrumental en uno u otro de los integrantes del mismo. Como decía Winnicott, no hay tal cosa como un bebé sin una madre, ni hay una instalación de maternaje sin un bebé. Esto es palpable, por ejemplo, a la hora de pensar el alta. Más allá de los parámetros biológicos que habilitan el egreso, el binomio tiene que estar en condiciones psicológicas óptimas: una persona adulta que pueda ejercer los cuidados físicos y emocionales necesarios para que un/a bebé sobreviva y se desarrolle en su integridad, y un entorno que sostenga a esa diada. El maternaje contempla, no solamente la maternidad como hecho biológico, sino los procesos psicológicos que se integran en esa mujer, persona gestante -o en quien va a asumir el rol crianza- en ocasión de la maternidad. Dentro del binomio, también se tomarán en cuenta las características que presenta el bebé, su condición de nacimiento, como puede ser una patología o la prematurez.

La labor clínica llevó a caracterizar el encuadre, la demanda y el tipo de entrevista utilizada. A diferencia de la tradicional interconsulta, mediante la cual el profesional de una disciplina solicita la atención al paciente por parte de un profesional de otra disciplina, la realidad de los/as “pacientes perinatales” hizo que esta modalidad no fuera adecuada. Una mujer cuyo bebé está internado porque ayer nació con 700 gramos nos muestra, en primer, lugar una situación crítica biológica, ese bebe mañana puede estar igual, mejor, peor o no estar ya internado. Conceptualizamos la existencia de una doble crisis, la propia crisis vital y, en algunas concepciones, también evolutiva, propia de la maternidad, y la crisis circunstancial, dada por el nacimiento prematuro y la vulnerabilidad biológica. Se requiere el acompañamiento en el mismo momento en que se percibe como necesario. Por otro lado, tenemos la actualidad psíquica del puerperio -o de un embarazo, si fuera una persona gestante- sumado a lo anterior, un puerperio en situación de doble crisis, que también varía con el correr de los días. Esto nos llevó a una atención centrada en la persona con una modalidad de encuadre flexible. La asistencia puede darse en la sala de internación, junto a la incubadora, en un pasillo, priorizando que sea oportuna.

No había tradicionalmente demanda de atención psicológica por parte de las/os pacientes. En los primeros 20 años de inserción del equipo, y mayormente en el ámbito del sector público del conurbano bonaerense, aún hoy en día la demanda proviene de la institución y sus profesionales, incluyéndonos: ver a todas las madres que tenían a su bebé internado, mujeres con embarazos de riesgo, familias cuyo bebé hubiera fallecido. Antes que la demanda estaba la oferta de escucha y, a partir de allí, podía desplegarse el deseo de ser escuchada/o. Esto tiene matices en la actualidad, con la difusión de la psicología perinatal, la atención puesta en la Salud Mental Materna o Salud Mental Perinatal.

De la mano de situaciones muchas veces de emergencia, la ausencia de demanda inicial por parte de la población asistida y el encuadre flexible, se consolidó la modalidad de entrevista única como método de abordaje: quizás no veamos más a la/el paciente, probablemente mañana la actualidad médica y psíquica sea otra, por lo tanto cada intervención se considera un proceso terapéutico que se abre y se cierra en una única entrevista. Esta entrevista indaga datos sociodemográficos, que nos permiten conocer las características poblacionales de con quién trabajamos, datos acerca del embarazo, como sus antecedentes y registro emocional. También puede pesquisar eventos de vida estresantes vividos por las embarazadas y /o puérperas. A su vez, eventos traumáticos infantiles o actuales no resueltos, que las mujeres pueden relatar sin problemas. Y el impacto de este nacimiento para cada una de ellas y sus familias.

Ida y vuelta a la Universidad

Desde aquella primera pasantía anual de Extensión hasta la actual Práctica Profesional Psicología Perinatal, numerosas/os alumnas y alumnos de la carrera de Psicología se han adentrado, tanto en el encuentro directo con pacientes y las problemáticas psicosociales que aparecen asociadas a las circunstancias perinatales, como en el marco teórico y las herramientas clínicas construidas, antes descriptas. Se han multiplicado convenios con diversos hospitales, en los cuales se replica la modalidad de trabajo y donde la circulación de alumnas/os es presencia habitual.

Esta tarea de Extensión Universitaria se ha replicado en el Hospital Naval y en la Fundación Hospitalaria de CABA, así mismo, en el Conurbano Bonaerense, en el Hospital Lucio Meléndez, de Adrogué; el Hospital Erril, de Escobar; el Hospital Eurnekián, de Ezeiza; el Hospital Mi Pueblo, de Florencio Varela y el Hospital de Morón (estos dos últimos continúan siendo parte de las actividades de Extensión y Docencia).

Investigación

Durante estos años la tarea estuvo acompañada por diversas investigaciones que se llevaron a cabo con subsidios UBACYT, CIN, UBACYT PDE, SALUD INVESTIGA, siendo parte de tesis doctorales, donde se han podido validar instrumentos como la Entrevista Psicológica Perinatal, la Escala de Observación de Vínculo madre-bebé, padre-bebé, NEOV-INC (Escala de Observación de vínculo madre- bebé en una incubadora), EAIS (Escala Argentina de Inteligencia sensorio motriz). Se han podido comparar distintas poblaciones de los diversos hospitales, se estudiaron factores de riesgo en embarazadas y puérperas y se realizó seguimiento del desarrollo de los bebés de alto y mediano riesgo, entre otros.

Formación de un equipo de salud mental perinatal en el hospital

Luego de casi 30 años, donde se transmitieron todos los conocimientos adquiridos a través de la experiencia por medio de la práctica de grado, en el año 2020 se aprobó la Carrera de Especialización en Psicología Perinatal, en la Facultad de Psicología de la UBA.

El trabajo de docencia, investigación y asistencia continuó ininterrumpidamente en el Hospital Ana Goitia y, recién a partir del año 2018, dos de las docentes se incorporaron como psicólogas de planta en el mismo Hospital, conformando actualmente el equipo de salud Mental. El equipo se consolidó con dos psicólogas que fueron alumnas, y dos psicólogos que actualmente se están formando, al mismo tiempo la titular de la cátedra continúa asistiendo, como parte del Programa de Extensión que continúa. De esta manera cinco docentes siguen recibiendo alumnas y alumnos.

El equipo de Salud Mental está totalmente abocado a la atención de pacientes embarazadas y puérperas, sus bebés y sus familias. Se interviene en urgencia y emergencia, problemáticas de estrés, violencia, duelos, consumos problemáticos, problemas psicológicos y psiquiátricos, enfermedades transmisibles asociadas, como la situación de un parto prematuro y la internación del bebé en Neonatologia. Recibe la derivación de todos los servicios del Hospital, de obstetricia en consultorios externos, internación, pre parto y parto, tanto en sala como en el quirófano y durante el puerperio. De neonatología y tanto en la UCIN, sala de internación conjunta, como residencia de madres y en consultorio de neurodesarrollo.

Conclusión

Este dispositivo ha contribuido en la atención centrada en las personas, en la construcción de un cuerpo teórico donde el psiquismo de la mujer en situación perinatal es particular: se trata de una situación de crisis vital, donde a veces se agrega una crisis circunstancial, constituyendo un momento de alta vulnerabilidad. La psicología perinatal se propone generar seguridad emocional, tanto a la mujer como a su familia, para sostener a su bebé, en un abordaje TRANSVERSAL a todos los equipos y en interdisciplina. El equipo se sigue adaptando, transformando sus saberes a partir del intercambio con los pacientes.

Todo este conocimiento, publicado en libros y artículos y la experiencia profesional ha sido parte de una transferencia de tecnología y dispositivos de asistencia a través de la docencia. Es así como se transfirió al área de salud provincial y, en particular, a un equipo de planta de salud mental perinatal. Es objetivo de este equipo transferir este dispositivo a otros equipos de Salud Mental de otras maternidades de la provincia de Buenos Aires.

 

Bibliografía

Oiberman, A. y cols (2005) Nacer y después…Aportes a la Psicología Perinatal. JCE Ediciones.

Oiberman, A., Santos, M. S,, Misic, M. (2011) Dispositivos de Intervención Perinatales (DIP): Instrumentos en Salud Mental Perinatal. Premio Facultad de Psicología. Universidad de Buenos Aires.

Oiberman A. y cols. (2013) Nacer y acompañar. Abordajes clínicos de la Psicología Perinatal. Lugar Editorial.



[1] El equipo inicial, en 1991, estaba compuesto por Alicia Oiberman, Edith Vega, Silvia Di Biasi y Ruth Fiszelew.

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