
El autocuidado en profesionales de salud mental constituye una problemática de creciente relevancia a nivel mundial, evidenciado por un marcado descuido de prácticas básicas de salud y bienestar, desorganización y sobredemanda de tareas profesionales y niveles clínicos significativos de Síndrome de Burnout. Este fenómeno puede acarrear consecuencias significativas tanto en la propia salud como en la calidad del ejercicio profesional. En la Argentina se refleja el mismo fenómeno evidenciado por distintas investigaciones que muestran sintomatología asociada al burnout en psicoterapeutas. Para adoptar una mirada responsable y empezar a promover el autocuidado en la agenda diaria de profesionales de salud mental, el Servicio de Orientación al Graduado y al Docente de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires, realizó dos talleres durante el año 2026. El presente artículo describe la propuesta implementada, analiza los resultados obtenidos y reflexiona sobre la necesidad urgente de incorporar el autocuidado como una práctica sistemática en la formación y el ejercicio profesional de psicoterapeutas, psiquiatras y otras profesiones asociadas a la salud mental.
Introducción
En los últimos años, una temática que ha cobrado una alarmante relevancia dentro de los profesionales de salud mental ha sido su propio autocuidado. El autocuidado, entendido como un enfoque de vida que incluye actitudes, valores y actividades integradas en una rutina diaria para promover el bienestar y la eficacia clínica (Barnett et al., 2007; Wise et al., 2012), resulta una práctica necesaria en profesionales de salud mental debido a las elevadas demandas de la misma. Su ausencia está asociada al deterioro de la competencia profesional, fallas éticas, descenso del bienestar en los profesionales y presencia de problemáticas clínicas con Síndrome de Burnout (Barnett et al., 2022). Sobre esto último, la Asociación Americana de Psicología a partir del año 2020 ha realizado investigaciones anuales sobre los niveles de sobrecarga laboral y Síndrome de Burnout en psicoterapeutas, denunciando una situación crítica y con una preocupante evolución. En la última investigación publicada sobre esta problemática, evaluaron a 561 psicoterapeutas durante el año 2023, encontrando que 1 de cada 3 encuestados se perciben con sintomatología propia de Burnout y 1 de cada 2 refieren estar sobrepasados de trabajo (APA, 2024).
En la Argentina, si bien las investigaciones sobre esta temática son acotadas, los resultados son similares. Destacamos la realizada por Verduci y colaboradores (2024) la cual denuncia una gran prevalencia de sintomatología asociada al burnout en residentes de salud mental de hospitales públicos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Específicamente, el 88.2% de los residentes presentaron un elevado agotamiento emocional (sensación de vaciamiento y fatiga extrema derivada de la sobreexigencia sostenida en el trabajo que deja a la persona sin recursos emocionales para continuar respondiendo a las demandas del rol), 43% despersonalización (actitudes distantes, frías o cínicas hacia los consultantes producto del agotamiento) y el 21.5% baja realización personal (percepción de ineficacia e insatisfacción con los propios logros laborales, donde el trabajo carece de sentido). De igual modo, la investigación realizada por Katz (2025) sobre 79 psicoterapeutas con ejercicio profesional en la Argentina, presentó indicadores de sintomatología propia de Burnout, puntualmente se identificó que el 75% de los evaluados mostraron agotamiento emocional, 28% despersonalización y 66% baja realización personal.
Los datos locales e internacionales son contundentes: los profesionales de salud mental atraviesan una situación crítica en materia de autocuidado, con niveles de agotamiento que comprometen tanto su bienestar personal como la calidad de la atención que brindan. Ignorar esta realidad no es solo un descuido individual: es un problema ético y de salud pública.
¿Por qué el Autocuidado está en crisis?
Resulta paradójico descubrir que profesionales como psicoterapeutas y psiquiatras, expertos en promover el bienestar y la salud en consultantes, descuiden fuertemente su propio autocuidado (Ziede & Norcross, 2020). No obstante, cuando se analizan variables tanto de la profesión como individuales, podemos considerar los motivos de por qué ocurre este fenómeno. Por un lado, son profesiones sumamente desafiantes, con elevadas demandas emocionales (pacientes con ideaciones suicidas, conductas violentas en el consultorio, etc.), exigentes tareas administrativas (excesivo papeleo, autorización de tratamientos, procedimientos rigurosos éticos), un marcado aislamiento profesional (largas horas de trabajo sin contacto con otros colegas) y un negativo impacto físico debida a la naturaleza sedentaria del trabajo (Barnett et al., 2007; Kaeding et al., 2017; Norcross & VandenBos, 2018). Además, estas exigencias ocurren dentro de una “cultura de cuidado unidireccional” donde los profesionales deben continuamente mostrar empatía, compasión y paciencia sin esperar recibir lo mismo de los consultantes. Esta dinámica requiere un esfuerzo y energía significativos para establecer y mantener alianzas profesionales, pero con un gran coste de agotamiento y descuido en los profesionales (Guy, 2000).
Por otra parte, al margen de las demandas laborales, habitualmente psicoterapeutas y psiquiatras tienden a dejar el autocuidado al final de sus prioridades. Específicamente, suelen creer que no sufrirán los mismos problemas que sus consultantes, se proponen metas muy elevadas (p. ej. largas jornadas laborales, cantidad excesiva de pacientes), adoptan una mala gestión del tiempo (disponibilidad constante telefónica, programación de un paciente tras otro, etc.) y tienden a tener dificultades en reconocer su propio deterioro profesional y de salud (Barnett et al., 2007).
Por los riesgos asociados a la ausencia del autocuidado y por su crítica situación actual, el cuidado de la salud y el bienestar de profesionales de salud mental se vuelve un imperativo ético para poder brindar un adecuado servicio y promover la salud y bienestar en los propios profesionales.
Propuesta del Servicio de Orientación al Graduado y al Docente
En el transcurso del mes de abril del año 2026 se brindaron dos talleres sobre Promoción del Autocuidado en Profesionales de la Salud Mental dictado por el Lic. Prof. Ezequiel Katz y organizados por el Servicio de Orientación al Graduado y el Docente, conformado por las Lic. Paula Quinteiro y Mgter. Yanina Mazzoni. Los mismos abordaron la necesidad de adoptar prácticas de autocuidado, la identificación de los principales estresores y el desarrollo de estrategias de afrontamiento. Las actividades contaron con una gran convocatoria, demostrando un fuerte interés y necesidad de aprender a responder ante esta compleja situación.
Dentro de los talleres, 85 participantes se ofrecieron a realizar una encuesta donde identificaron los estresores más frecuentes de la profesión destacándose: aspectos financieros (demora con los pagos, estabilidad en los ingresos, etc.), aspectos burocráticos (presentación de informes, autorización de tratamientos, etc.) y la ausencia de espacios para compartir entre colegas (supervisiones, grupos profesionales, etc.). Además, respondieron al Inventario de Burnout de Maslach adaptado y validado para profesionales de la salud de Argentina (MBI-HSS) (Gilla et al., 2019) reflejando resultados consistentes con la evidencia previa: el 57.6% de los encuestados presentaba agotamiento emocional, mientras que el 20.0% mostró puntajes significativos de despersonalización y el 25.9% mostró una baja realización profesional.
En los talleres se presentaron distintos recursos eficaces de autocuidado y cómo poder administrarlos diariamente. Puntualmente, se enseñó y debatió sobre cómo evitar el aislamiento social, organizar el balance profesional y personal, incluir tiempo de descanso y ejercicio durante las jornadas laborales, ser asertivos con los consultantes, entre otras medidas.
Frente a este escenario de vulnerabilidad en el inicio del ejercicio profesional, las respuestas institucionales se vuelven indispensables para que el autocuidado no quede reducido a una responsabilidad puramente individual. En este sentido, el Servicio de Orientación al Graduado de la Facultad de Psicología de la UBA se erige como un espacio estratégico diseñado específicamente para acompañar a los profesionales.
A través del "Portal del Graduado”, el Servicio centraliza una serie de herramientas gratuitas que apuntan de forma directa a los estresores identificados por los propios participantes del taller:
- Espacios de socialización y soporte clínico: Ofrece supervisiones gratuitas, tanto individuales como grupales, desde diversos marcos teóricos. Estos espacios permiten procesar la contratransferencia y las exigencias de la práctica en un entorno cuidado y de contención colectiva.
- Mitigación de la incertidumbre burocrática y laboral: Como el laberinto de los trámites iniciales y la inserción laboral constituyen claros factores de estrés financiero y administrativo, se brinda asesoramiento sobre las gestiones que habilitan el ejercicio profesional, datos actualizados sobre los concursos unificados de residencias.
- Formación continua y orientación personalizada: Se facilita el acceso a ofertas de posgrado, extensión y becas, además de entrevistas de orientación personalizadas para el proyecto profesional.
Conclusiones
Los profesionales de salud mental no están exentos de los riesgos del trabajo sostenido sobre su propia salud. El autocuidado no debería ser una práctica opcional ni una respuesta individual a un problema estructural. En las actividades brindadas se intentó dar una respuesta a esta creciente preocupación y además se encontró una realidad que confirma los datos de la literatura: el 57,6% de los participantes presentó niveles significativos de agotamiento emocional, replicando lo evidenciado tanto en investigaciones locales como internacionales. Estos resultados subrayan que el problema no es ajeno a quienes voluntariamente buscan herramientas para abordarlo, lo que invita a reflexionar sobre la magnitud real del fenómeno en la población general de profesionales de salud mental. Por ello, el autocuidado requiere una incorporación temprana y sistemática tanto en el ejercicio profesional individual como a nivel organizacional. Iniciativas como la descripta en este artículo representan un primer paso: generar conciencia, ofrecer recursos y crear un espacio colectivo donde la vulnerabilidad profesional pueda nombrarse sin vergüenza. La gran convocatoria de estos talleres y el interés por sostener redes de intercambio demuestran que acompañar a los profesionales a través de soportes institucionales continuos es una política indispensable para cuidar la salud de quienes tienen la tarea de cuidar a la comunidad.
REFERENCIAS
American Psychological Association. (2024). Psychologists reaching their limits as patients present with worsening symptoms year after year: 2023 Practitioner Pulse Survey.https://www.apa.org/pubs/reports/practitioner/2023-psychologist-reach-limits
Barnett, J. E., Baker, E. K., Elman, N. S., & Schoener, G. R. (2007). In pursuit of wellness: The self-care imperative. Professional Psychology: Research and Practice, 38(6), 603–612.https://doi.org/10.1037/0735-7028.38.6.603
Barnett, J. E., & Homany, G. (2022). The new self-care: It’s not all about you. Practice Innovations, 7(4), 313–326. https://doi.org/10.1037/pri0000190
Gilla, M. A., Giménez, S. B., Moran, V. E., & Olaz, F. O. (2019). Adaptación y validación del Inventario de Burnout de Maslach en profesionales argentinos de la salud mental. Liberabit, 25(2), 179–193.https://doi.org/10.24265/liberabit.2019.v25n2.04
Guy, J. D. (2000). Self-care corner: Holding the holding environment together: Self-psychology and psychotherapist care. Professional Psychology: Research and Practice, 31(3), 351–352.https://doi.org/10.1037/0735-7028.31.3.351
Kaeding, A., Sougleris, C., Reid, C., van Vreeswijk, M. F., Hayes, C., Dorrian, J., & Simpson, S. (2017). Professional burnout, early maladaptive schemas, and physical health in clinical and counselling psychology trainees. Journal of Clinical Psychology, 73(12), 1782–1796.https://doi.org/10.1002/jclp.22485
Katz, E. I. (2025). Riesgos del estilo de vida sedentario en psicoterapeutas y psiquiatras: prevalencia de actividad física, conductas sedentarias, salud mental y bienestar psicológico. En Memorias del XVII Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología. Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires.
Norcross, J. C., & VandenBos, G. R. (2018). Leaving it at the office: A guide to psychotherapist self-care. Guilford Publications.
Verduci, M. L., Chiappetta, L. C., Gutierrez, J. V., & Partarrieu, A. (2024). Hablemos de Burnout: ¿cómo afecta a los residentes de salud mental de hospitales públicos de CABA? En Memorias del XVI Congreso Internacional de Investigación y Práctica Profesional en Psicología (pp. 46–51). Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires.https://www.aacademica.org/000-048/676
Wise, E. H., Hersh, M. A., & Gibson, C. M. (2012). Ethics, self-care and well-being for psychologists: Reenvisioning the stress-distress continuum. Professional Psychology: Research and Practice, 43(5), 487–494.https://doi.org/10.1037/a0029446
Ziede, K. J., & Norcross, J. C. (2020). Psychotherapist self-care during the pandemic: Now more than ever. Monitor on Psychology, 51(4).https://www.apa.org/monitor/2020/04/self-care




