Gestar, parir y criar con ternura. Maternidades que maternizan

  • Agrandar Texto
  • Achicar Texto

El trabajo tiene por objeto contribuir a mejorar los resultados en la salud perinatológica y pediátrica, impulsar la inclusión en la formación de todo el personal, las pacientes y familiares y resaltar la importancia que los vínculos tiernos y saludables tienen durante el proceso de gestación, parto y crianza, en el desarrollo de las niñeces y para toda la vida en la salud de los adultos. Ello permite ir construyendo la cultura organizacional de “Maternidades que maternizan” al promover la crianza con ternura y contribuir a erradicar las violencias.

 

Justificación

La Encuesta Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes: Argentina, 2019-2020 UNICEF – MICS mostró que el uso de métodos violentos de crianza sigue siendo prevalente en la Argentina. El uso del castigo físico a los niños/as todavía sigue siendo aceptado.

Diversas investigaciones señalan que aproximadamente el 66% de la población padece o ha padecido adversidades durante los primeros 18 años de vida, por violencias, abusos o negligencia. Revelan que las mujeres no sólo padecen más experiencias adversas en la niñez (EAN) sino que también han tenido menos factores fortalecedores en la niñez (FFN), padeciendo las niñas el doble y hasta el triple de carga de violencia comparado con los niños.

También se ha confirmado que existe relación entre los reportajes de riesgos de la salud con altos puntajes de EAN y bajos puntajes de FFN. Las principales enfermedades crónicas, que representan un elevado costo para el Estado y baja calidad de vida para la ciudadanía, interpelan sobre la necesidad de indagar en la historia clínica el tipo de   vínculo de padres y/o cuidadores con las niñeces y la de generar espacios de reflexión.

Siendo la maternidad un espacio altamente feminizado por el perfil de las usuarias y las trabajadoras como de alta sensibilidad para cuestionar los modelos de crianza vividos, es muy oportuno generar talleres de Crianza con Ternura porque ellos contribuyen a restaurar las experiencias adversas de la niñez, a cortar la trasmisión intergeneracional de las violencias, a generar capacidades para la convivencia en una cultura de ternura y a instalar la ternura como derecho.

Por eso es importante la formación de los RR.HH. en los fundamentos neurofisiológicos,  socioculturales y psicológicos que justifican la necesidad de implementar políticas públicas sanitarias innovadoras y basadas en evidencia científica que fortalezcan el modelo de atención centrado en el respeto a la dignidad humana, en vínculos tiernos, solidarios y de familias y organizaciones comunitarias que han sido fortalecidas en sus roles protectores de las infancias, partiendo desde perinatología y pediatría.

En la Provincia de Buenos Aires nacen por año aproximadamente 190.000 bebés y el 60% lo hace en los hospitales públicos, con lo cual la capacitación en gestar, parir y criar con ternura puede tener un enorme impacto social.

Este proyecto contribuye al cumplimiento de las Leyes Nacionales N24714, N25673, N25929, N26061, N26150, N26485, N26657, N26743, N26873, N27499, N27610 y N27611 y las respectivas adhesiones de la Provincia de Buenos Aires.

El desafío es si, como trabajadores en hospitales públicos, podemos cooperar para generar conciencia de que se pueden lograr mejores resultados en la salud a través del paradigma bioético, biopolítico y biosociocultural que aporta la Crianza con ternura, ya que:

La ternura es cuidado: La vida no se sostiene si no se cuida. Cuidar es generar condiciones para que las personas vivan dignamente. Implica cultivar una red de relaciones de cuidado que acompaña y protege a las personas.

La ternura es salud: La ternura como condición humana hace posible el cuidado comprometido, delicado y sensible de la vida vulnerable, promoviendo la salud física, mental y social. Es también una instancia ética que frena el impulso de apoderamiento de los sujetos vulnerables y promueve relaciones horizontales y recíprocas que edifican la dignidad humana.

La ternura restaura: Las personas heridas por el abuso, negligencia y vulnerabilidad familiar y/o comunitaria pueden encontrar en la ternura una oportunidad para resignificar sus vidas y restaurar su sentido, identidad y vocación. Previene el impacto de la violencia sobre el desarrollo integral de los niños, niñas y adolescentes y sana heridas transgeneracionales.

La ternura impulsa el desarrollo integral: Si está presente en el cuidado cotidiano, ya que sus hormonas y químicos sostienen la salud física, sus afectos promueven el sentido de seguridad y confianza, su expresión colectiva impulsa acciones solidarias. El fracaso enferma el cuerpo, hiere la psique y vulnera la comunidad.


Conceptualización

Gestar, parir y criar con ternura implica: Embarazo aceptado, Parto humanizado y Crianza con ternura.

Embarazo con ternura implica garantizar que sea el deseo lo que impulse el tener un hijo/a, que sea aceptado, protegido, controlado, acompañado; que haya instituciones sanitarias y comunitarias que cuiden de la futura madre, su pareja (si la tiene) y que se instale en la comunidad que todes somos responsables del cuidado de esa persona que está por nacer.

Parir con ternura implica que durante el parto se respeten los derechos de las pacientes a estar acompañadas, informadas, esperadas en los tiempos que necesitan para parir y todo lo que la Ley Nº 25929 exige. Que la cultura organizacional del hospital esté focalizada en  los valores  del  paradigma de Maternidades seguras y centradas en la familia (MSCF) y de Crianza con ternura, lo que implica, no sólo la aplicación de los avances científicos para diagnóstico y tratamiento de patologías y/o complicaciones, sino especialmente la búsqueda de empatía con los deseos y necesidades de las madres y sus familias, tener sensibilidad frente al cúmulo de profundas emociones que genera el nacimiento de un bebé tales como alegría, temor, miedo al dolor, acompañando genuinamente este proceso natural.

Sólo la capacitación permanente contribuye a remover las prácticas de violencia obstétrica que la Ley N°26485 obliga a desterrar, porque están asentadas en los valores del patriarcado, que lamentablemente todavía permean nuestras sociedades, por ello deben ser visibilizadas y deconstruidas.

Criar con ternura implica fortalecer todas las iniciativas que cimenten vínculos, actitudes y acciones de apego afectivo y conexión física como el contacto piel a piel (COPAP), lactancia materna, la estimulación sensorio motriz, cognitiva y emocional a través del juego además de enfatizar sobre la importancia de los controles periódicos de los bebés sanos y los de alto riesgo. Criar con ternura es eliminar de las prácticas de crianza el concepto de disciplina o castigo y reemplazarlo por el de guía y cuidado. Para lograrlo hay que aprender a escuchar, decir, acariciar, consolar y sentir a los hijos e hijas y acompañarlos genuinamente a encontrar sus propios caminos. Y también tener muy en cuenta que no se reparan las huellas del dolor con medicalización, sino con ambientes sostenidos por la ternura y el amor.

 

Principales acciones del Hospital Materno Infantil Ana Goitia para consolidar la propuesta de “maternidades que maternizan”.

Desde hace décadas el Hospital Materno Infantil Ana Goitia ha puesto en el centro de su gestión a las personas: pacientes, familiares y trabajadores, generando diferentes proyectos que se reseñan en el Cuadro N°1 “El trabajo interdisciplinario para cuidar la salud en los 1000 días”.

Cuadro N°1: El trabajo interdisciplinario para cuidar la salud en los 1000 días.

Se sistematiza en 4 fases que incluyen desde el cuidado de la salud sexual y reproductiva antes del embarazo (antes del día 0), los controles prenatales, el parto, puerperio, atención del recién nacido y su seguimiento (desde 0 a 1000 días).

Todas las intervenciones se realizan con el objetivo de brindar atención:

Con la mejor formación de los equipos de salud para la aplicación de las prácticas efectivas y seguras, con Residencias médicas de Neonatología, Tocoginecología, Obstetricia y Enfermería Neonatal. Dictando el campo práctico de licenciaturas en Enfermería y materias de grado y posgrado en convenio con varias universidades nacionales.

Respetuosa de los derechos que protegen a las pacientes y sus familias. Se facilita el acceso a la atención brindando turnos telefónicos y atención espontánea, desterrando las colas de espera.

En consultas interdisciplinarias para detectar riesgos vinculares, psicosociales, violencias, consumos problemáticos, organizando talleres de crianza con ternura. Esta modalidad de trabajo atraviesa la tarea cotidiana de todos los servicios.

Utilizando la mejor tecnología disponible, con equipamiento confortable para las pacientes y con mayor garantía de seguridad para los trabajadores, velando por la adecuación y/o mantenimiento de la infraestructura.

Detectando el riesgo vincular e intervención transdisciplinaria en el neurodesarrollo. Se realiza atención y formación de pre y posgrado en Psicología perinatal para promover el cuidado de la salud perinatológica, por un programa de extensión universitaria y por un convenio con la Facultad de Psicología de la UBA.

Atendiendo como maternidad que materniza.

Convocando a la participación comunitaria a través del voluntariado.

 

Propuestas para seguir avanzando en la construcción de una “maternidad que materniza”

¿Qué papel tendrían entonces en la comunidad las maternidades? Ser un ámbito donde se refleje la pedagogía de la ternura, donde el proceso de atención replique el modelo de embarazo, en cuanto a cobijo, calidez, resguardo y respeto y así se vayan transformando en Maternidades que maternizan.

Un hospital que tenga como visión convertirse en una Maternidad que materniza deberá: recibir, acompañar y cobijar a la mamá en todo el recorrido por los diferentes servicios donde se controlará su salud y la de su bebé; afirmarla para estimular esos recursos y que los busque y encuentre en sí misma para poder criar con ternura a sus hijos y respetarla y empoderarla en sus derechos.

¿Cómo podemos llevarlo a acciones positivas? Con un equipo interdisciplinario conformado por obstétricas, obstetras, psicólogas, psicopedagoga y enfermera trabajando en los cursos de preparación integral para la maternidad (PIM) donde se estreche el conocimiento con el equipo de salud creando lazos de confianza con las pacientes. Los PIM también son ámbitos de docencia hacia la comunidad y donde radica una parte muy importante del proyecto “maternidades que maternizan”, ya que consiste en incluir dentro de los mismos, dos encuentros de reflexión sobre el modelo crianza con ternura. En estos talleres se estimula a los responsables de cuidar de los niños/as a reflexionar sobre la propia experiencia de crianza y a resignificarla para poder demostrarles a los hijos e hijas cuánto se los quiere con expresiones de cariño, a darles   contención, a dedicarles tiempo, a incentivarlos para que puedan expresarse con libertad y valorando sus opiniones, a darle importancia a sus sentimientos, a cuidar de la naturaleza y su entorno.

Como recomienda Róvere: "La priorización de los contenidos de la educación permanente debería realizarse en torno a las formas mismas de organización del trabajo y se concretan en la medida en que alcancen modificaciones en el interior del proceso de trabajo en los servicios”. Con este criterio, un recurso muy prometedor es la invitación a participar en los “encuentros de crianza” a todos los trabajadores y las trabajadoras del hospital, lo que permite afianzar el trabajo en equipo, el compartir vivencias y sentimientos que ayudan a humanizar el trato entre ellos y con las pacientes y familias.

Para ir deconstruyendo el paradigma tradicional de atención que se ha desarrollado en un contexto cultural impregnado por los principios del patriarcado, es necesario revalorar el pilar ”Aprender a vivir juntos” que ha propuesto la UNESCO, que se transforma en prioritario en contexto de pandemia y guerra, ya que ha puesto de manifiesto las profundas y sistémicas desigualdades sociales, culturales, raciales y económicas dentro de las sociedades y globalmente, resaltando que los que más sufren padecimiento son las niñeces y las mujeres.

Mujeres y niñeces son la razón del existir de las Maternidades, por ello la importancia de generar espacios de reflexión respetuosos y empáticos que estimulen y potencien estrategias de aprendizaje, de vínculos familiares amorosos, en una etapa tan significativa de la vida. Corresponde al Estado estimular las condiciones culturales favorables para que ello ocurra.



Bibliografía

  1. 1.    DAVINI, M. C. Enfoques, problemas y perspectivas en la educación permanente de los Recursos Humanos en salud. http://estatico.buenosaires.gov.ar/areas/salud/dircap/mat/matbibl.
  2. FELITTI y otros. Relationship of childhood abuse and household dysfunction to many of the leading causes of death in adults: the adverse childhood experiences (ACE) study. Am J Prev Med. 1998; 14:245–258.
  3. GRELLERT, A y otras. Crianza con Ternura - Investigación sobre Experiencias Adversas de la Niñez y Fortalezas Familiares durante la Niñez y su relación con Factores de Riesgo de la Salud. World Vision y UNdAv. 2015
  4. GRELLERT, A. C. Crianza con Ternura. México D.F. CUPSA. 2016
  5. RÓVERE, M. Gestión de la educación Permanente: una relectura desde una perspectiva estratégica. En: Educación Médica y Salud, Vol. 27, N° 4, 1993
  6. UNICEF, CONSEJO NACIONAL DE COORDINACIÓN DE POLÍTICAS SOCIALES, SENAF Y MINISTERIO DE DESARROLLO SOCIAL ARGENTINA, Encuesta Nacional de Niñas, Niños y Adolescentes. Encuesta sobre condiciones de vida de Niñez y Adolescencia ECOVNA II - Encuesta de indicadores múltiples por conglomerados 2019-2020 - https://mics.unicef.org/surveys. Octubre 2021
  7. UNICEF y MINISTERIO SALUD ARGENTINA. Maternidad Segura y centrada en la Familia con enfoque intercultural. 2011
  8. www. INFOLEG
  9. http://www.legisalud.gov.ar/atlas/categorias/bio_provincias2.html
Revista Electrónica de la Facultad de Psicología - UBA | 2011 Todos los derechos reservados
ISSN 1853-9793
Dirección: Hipólito Yrigoyen 3242, Piso 3º - (1207) CABA | Teléfonos: 4931-6900 / 4957-1210 | e-mail: intersecciones@psi.uba.ar